Si alguien la vuelve a ver, dígale que nunca dejé de escribirle, aunque mi alma se haya quedado sin tinta.

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sábado, 18 de mayo de 2019

DESDE EL ANDÉN.

Me apeé un día de mi largo tren
en el que entraba y salía gente
solo miraba a los que venían de frente,
y me quedé sentado en el andén.

Rápido eché de menos el dulce vaivén
y emergieron, poco a poco, en mi mente
las caras diablesas de la mala gente
reflejada en los cristales del tren.

Solo un simple y pequeño desdén
hacia lo que observaba sedente
mas con sorpresa me quedó patente
que había que volver y dejar el andén.

Vagones que quise ver pasar
en cincuenta, veinte o cien,
en un atisbo me quise quedar,
pero tuve raudo que volver
sin solución de continuidad;
pitó la máquina del tren
y emprendió su caminar;
de un salto a mi vagón retorné
a sufrir, a reír, a querer, para amar;
y cuando ya del todo desperté
del "chute" de anestesia general,
como desde que nací, vi el andén
a través de una ventana de cristal.







jueves, 2 de mayo de 2019

MI CASETA DE LA FERIA DE SEVILLA.


Al año sólo una semana
hace tanto, tanto tiempo
que si lo digo no miento
es como niebla temprana.

Al año sólo una semana
nos sirve de alojamiento
y a mis penas yo ahuyento
bailando por sevillanas.

Al año sólo una semana
de albero sus cimientos,
de madera sus adentros
y por hierros abrazada.

Al año sólo una semana
a socios cuento por cientos
que lucen guapas, contentos
¡Ay mi caseta de Feria!

Al año sólo una semana
que reverdece sentimientos,
recuerdos de porcelana
que nunca se llevará el viento;
al año sólo una semana
son sus hijos y sus nietos,
resguardados de la solana
como viviendo en un cuento.
Al año sólo una semana
¡Por Dios, cuanto echo de menos,
aquel concurso de sevillanas
que se difumina en el tiempo!
Al año sólo una semana
al menos, aquí os tengo
y brindo con “toa” mi alma
aunque ya no estéis y lo siento;
con vosotros me siento contento
aunque sólo sea una semana.