Si alguien la vuelve a ver, dígale que nunca dejé de escribirle, aunque mi alma se haya quedado sin tinta.

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miércoles, 28 de octubre de 2020

AL AMANECER...

Suena estruendosa la anacora
que dormitaba desde ayer,
y solo se siente para romper
a una negra  noche aduladora.

El alba blanca emerge retadora
con un sol que no cesa de crecer,
pájaros que trinan por doquier,
y lentamente arriba esa hora.

La luz pausadamente aflora
mientras dormito en el placer;
esperando raudo ese bajel
que a mi sueño ya evapora.

Los pétalos gota a gota roran
sin un atisbo de desdén,
ya queda poco por hacer,
tus dulces ojos ya no lloran
y se me eriza de nuevo la piel
cuando te admiro en la tumbona.
Me deshago del bello recel,
ya es casi de día a esta hora,
no te tengo más que ver,
la de tinieblas violadora,
la que inspira siempre mi ser,
como la flor a su corola;
No entiendo ni se por qué...
al amanecer se llama aurora,
como desgrana el bueno de Mercé,
y mi corazón, otra vez,  se enamora.

Foto extraída de la página: definicionabc.com


 

jueves, 15 de octubre de 2020

EL MAR DE TUS LABIOS.

Cual imaginero bien sabio,
como un poeta travieso,
como un cocinero grueso,
cual duro y fuerte cabio.

No me considero con agravio
tampoco quiero quedar ileso,
no pretendo pecar de exceso
ni arrasar como un baguio.

Solo quiero ser tu palio,
y de tu boca sentirme preso
hasta la hora del deceso
así al dolor yo desairo.

Quiero vivir a diario
y perdona si no ceso,
sentir apenas tu agravio
aunque sea solo eso;
quemarme en tu arrabio
sin sentirme indefenso.
Quiero sentir tu mar agrio,
y que mi amor sea "vueso".
Y te miro y me enrabio,
me has calado los huesos,
eres mi dulce opio...
solo quiero respirar tus besos
del dulce mar de tus labios.


Foto extraída de la página: pinterest.com

SI TE SIENTES SOLO...

Estar en soledad no siempre es castigo,
para mi persona no debe ser un dolo
pues a mi alma desnuda desarbolo
y a mi tristeza con dureza la hostigo.

A la melancolía rauda la instigo
y mis pensamientos tristes acrisolo,
quizá el desconsuelo que no controlo
es con el que siempre me fustigo.

A los recuerdos, poco a poco artigo,
al desamparo sin piedad asolo,
a las horas poco a poco las violo
y la desazón con sinrazón mitigo.

Cuando siento que estoy solo,
sin ni siquiera un abrazo de abrigo;
no me hace falta ser un Apolo
ni esconderme tras el postigo;
cuando siento que estoy solo,
poniendo a Dios por testigo
no miro nunca atrás y sigo...
Cuando siento que estoy solo
porque se fueron los amigos
y no pude contar ni contigo...
Solo se que cuando estoy solo
invito a mi corazón y habla conmigo.

Foto extraída de la página: wattpad.com




viernes, 9 de octubre de 2020

UNA BOTELLA VACÍA.

Las olas de espuma bella
cobraron raudas su peaje
con besos sin maquillaje
y en cristal dibujaron su huella.

El corcho raudo se desella
tras largo y tortuoso viaje,
desconocido fue el lenguaje
que trasmitió la doncella.

Vidrio con brillo de estrella
que al sol oscurece con un celaje
navegando entre olas, ¡Qué paraje!
como una agridulce sisella.

Llegó a mí como una centella,
me lancé presto a su abordaje,
sin que en mí hiciera mella
sin temer un duro sabotaje;
¿Qué escribiría ella,
a la que rindo vasallaje?;
¿Qué soñaría ella,
a la que acato como un paje?;
¿Qué pensaría ella?
Quizás algún día me agasaje
con esa voz que me destella,
mas ahora, vacía está de mensaje
aunque llegara a mí su botella.


Foto extraída de la página: es.123rf.com


martes, 6 de octubre de 2020

NUBES PREÑADAS.

Tras una tarde de sombras rubias
por el Barrio de San Pedro suben,
unos nimbos que al cielo quizá ondulen...
Truenos tras las murallas ya rebudian.

Rostros enamorados de una gubia
se esconderán cuando el viento ulule,
cuando el agua, impasible no recule;
la gente temerosa huye y se asubia.

El minarete de la mezquita nunca repudia
a mil nubarrones negros que la embadurnen
y el sonido de sus campanas modulen
tantanes con ecos de la gran Nubia.

La cruz emerge incólume de la zubia
sin miedo a que nada la estrangule;
en la casi-noche ya más bien diluvia
sin un vuelo de golondrinas que me adule.
Una cortina que el ocaso ensucia,
cuando se agazapan  los querubes;
sueño, sueño , el sueño acucia...
la noche estaba preñada de grises nubes
con una blanca y penetrante lluvia.


Foto de mi amigo Manuel Delgado del Barrio de San Pedro de Sanlúcar la Mayor, cuna del Belén Viviente de esa ciudad.