Éranse los Reyes de Oriente
que se apellidaban Magos,
desde estas rimas los halago
y les pongo su aguardiente.
Ellos fueron mi simiente
padres y abuelos, no divago
y esta historia la rehago
creyéndolo ciegamente.
Ahorraban sin ser pudientes,
se reprimían en sus gastos
para comprar algún regalo
y esconderlo por consiguiente.
Tradición que se cimiente
en un amor desbordado,
en un sacrificio consciente
y laboriosidad a destajo.
La realidad nunca miente
y queda escrita en los legajos;
por eso quiero ser el dicente
que no son Reyes, ni son Magos
que solo eran, mis parientes
los que me traían agasajos,
regalos, juguetes excelentes,
algunos hechos a mano,
y entregados felizmente
después de un arduo trabajo.
No, no eran Reyes Magos
ni los de la cabalgata presentes
eran mi padre y mi madre de abajo,
¿Te has dado cuenta, entiendes?
El abuelo, la abuela, sus regalos...
¡No, no eran Magos de Oriente!
¡Ni turbantes ni penachos!
¡Ni economía floreciente!
¡Eran una gente del "carajo"
Eran simple, llana y ciertamente
¡Mis queridos Reyes Majos!
Si alguien la vuelve a ver, dígale que nunca dejé de escribirle, aunque mi alma se haya quedado sin tinta.
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martes, 31 de diciembre de 2019
ESENCIAS NOCTURNAS.
Antes de que el día abroche
una esencia se asoma
tras el crepúsculo, en su loma
sin dejar ningún reproche.
El firmamento oscuro la oye
y con su dulce luz lo croma;
va diciendo en mil idiomas
que desperezará al trasnoche.
Y abre su flor, vaya derroche
cual las alas de una paloma,
para que el aire se enjoye
al pasar esa hora nona
derribando fantoches.
Amor que ate maromas
y que al hedor zaboye
tiene el nombre de dama
y el perfume de la noche.
una esencia se asoma
tras el crepúsculo, en su loma
sin dejar ningún reproche.
El firmamento oscuro la oye
y con su dulce luz lo croma;
va diciendo en mil idiomas
que desperezará al trasnoche.
Y abre su flor, vaya derroche
cual las alas de una paloma,
para que el aire se enjoye
al pasar esa hora nona
derribando fantoches.
Amor que ate maromas
y que al hedor zaboye
tiene el nombre de dama
y el perfume de la noche.
sábado, 28 de diciembre de 2019
SEGUIRÉ ALTERÁNDOME.
Seguiré en tus ojos perdiéndome
más lento o más deprisa,
y como el roce de fina brisa
con tus palabras sonrojándome.
En tu boca seguiré disfrutándome
de esa tu dulce sonrisa,
que era la puerta de la dicha
como cuando estabas hablándome.
Quisiera quererte callándome
sin lugar nunca a la desdicha,
y con esa pérfida y oscura bicha
en el destino siempre esperándome.
En sueños estaré disfrutándote
eso que a mi alma irisa;
a tu ausencia adaptándome
y navegando en mi desdicha
la que pariste dejándome.
De vez en cuando y muy aprisa
tu recuerdo seguirá cegándome;
olvidándote ya sin prisas
aunque tus ojos sigan alterándome.
más lento o más deprisa,
y como el roce de fina brisa
con tus palabras sonrojándome.
En tu boca seguiré disfrutándome
de esa tu dulce sonrisa,
que era la puerta de la dicha
como cuando estabas hablándome.
Quisiera quererte callándome
sin lugar nunca a la desdicha,
y con esa pérfida y oscura bicha
en el destino siempre esperándome.
En sueños estaré disfrutándote
eso que a mi alma irisa;
a tu ausencia adaptándome
y navegando en mi desdicha
la que pariste dejándome.
De vez en cuando y muy aprisa
tu recuerdo seguirá cegándome;
olvidándote ya sin prisas
aunque tus ojos sigan alterándome.
jueves, 26 de diciembre de 2019
¡AY MI FELICIDAD!
¡Ay mi felicidad!
Sin lugar a que me asombre
con esa tu amabilidad
y sin fecha de caducidad
hacia este yo, tu hombre.
¡Ay mi felicidad!
Deja por favor que compre
con amor, tu complicidad
eres tú mi realidad
sin que nadie me la arranque.
¡Ay mi felicidad!
Esa con tanto renombre
que crea la inmortalidad
teniendo la necesidad
de que nadie la deshonre.
¡Ay mi felicidad!
Dulce arma que descombre
corazones en cautividad
con cancelas de bronce
sumidos en la oscuridad.
¡Ay mi felicidad!
Déjame que te honre
de aquí a la eternidad
donde el amor se esconde
sin ninguna impunidad.
¡Ay mi felicidad!
Permítete que te ronde
porque eres mi realidad
¿Dónde estás, dónde?
¿Quién eres tú, felicidad?
Sólo hay una verdad...
¡Mi felicidad lleva tu nombre!
Sin lugar a que me asombre
con esa tu amabilidad
y sin fecha de caducidad
hacia este yo, tu hombre.
¡Ay mi felicidad!
Deja por favor que compre
con amor, tu complicidad
eres tú mi realidad
sin que nadie me la arranque.
¡Ay mi felicidad!
Esa con tanto renombre
que crea la inmortalidad
teniendo la necesidad
de que nadie la deshonre.
¡Ay mi felicidad!
Dulce arma que descombre
corazones en cautividad
con cancelas de bronce
sumidos en la oscuridad.
¡Ay mi felicidad!
Déjame que te honre
de aquí a la eternidad
donde el amor se esconde
sin ninguna impunidad.
¡Ay mi felicidad!
Permítete que te ronde
porque eres mi realidad
¿Dónde estás, dónde?
¿Quién eres tú, felicidad?
Sólo hay una verdad...
¡Mi felicidad lleva tu nombre!
lunes, 23 de diciembre de 2019
POR QUÉ TE QUIERO TANTO.
Si un miedo se avecina
a tu lado me agiganto
no hay males, no desaniman;
¿Y todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto?
Si los hombres me lastiman
en este mi corazón abanto
haces que emerja de la sima;
¿Y todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto?
Cuando el dolor se me arrima
y domina el aire a cal y canto
tu sonrisa va y lo sublima;
¿Y todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto
Serán cortas estas rimas
son de amor, no de quebranto,
ese amor que a mí me intima,
ese amor sin una inquina,
ese amor que me redima
de los duros desencantos,
ese amor que está en la cima,
a ese amor al que hoy le canto,
ese amor que no lastima
y que está curado de espantos;
que se quedó en mi retina
después de cientos de llantos,
ese amor que a mi me intima
y que cada día yo replanto
En fin...
¿Todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto?
a tu lado me agiganto
no hay males, no desaniman;
¿Y todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto?
Si los hombres me lastiman
en este mi corazón abanto
haces que emerja de la sima;
¿Y todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto?
Cuando el dolor se me arrima
y domina el aire a cal y canto
tu sonrisa va y lo sublima;
¿Y todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto
Serán cortas estas rimas
son de amor, no de quebranto,
ese amor que a mí me intima,
ese amor sin una inquina,
ese amor que me redima
de los duros desencantos,
ese amor que está en la cima,
a ese amor al que hoy le canto,
ese amor que no lastima
y que está curado de espantos;
que se quedó en mi retina
después de cientos de llantos,
ese amor que a mi me intima
y que cada día yo replanto
En fin...
¿Todavía te fascinas
si afirmo que te quiero tanto?
sábado, 21 de diciembre de 2019
SIN CONSUELO.
¿Dónde estás querido abuelo?
Hoy estoy tan abatido...
Que tengo el corazón partido
y a tus consejos apelo.
Mi alma está en el suelo
soy tan, tan dolido
que mi amor se ha evadido
viviendo en pleno duelo.
No me restan más pañuelos,
mi sonrisa se ha dormido,
existencia mía sin sentido
y desprovista de anhelos.
No serás más mi señuelo
ni mi calor consentido,
ni causarás ese revuelo
con esos tus ojos queridos
que me hacían volar al cielo.
No sé, me siento perdido
hundido en negro cieno,
con un halo tan desvaído...
No sé qué puedo hacer abuelo...
Ella se ha marchado, se ha ido
dejándome sin consuelo.
Hoy estoy tan abatido...
Que tengo el corazón partido
y a tus consejos apelo.
Mi alma está en el suelo
soy tan, tan dolido
que mi amor se ha evadido
viviendo en pleno duelo.
No me restan más pañuelos,
mi sonrisa se ha dormido,
existencia mía sin sentido
y desprovista de anhelos.
No serás más mi señuelo
ni mi calor consentido,
ni causarás ese revuelo
con esos tus ojos queridos
que me hacían volar al cielo.
No sé, me siento perdido
hundido en negro cieno,
con un halo tan desvaído...
No sé qué puedo hacer abuelo...
Ella se ha marchado, se ha ido
dejándome sin consuelo.
PASA LA NOCHE.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
bajo el techo de mi casa
sin que mis párpados abrochen.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
como ese cuplé de comparsa
disfrazado de fantoche.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
los sentidos no descansan
soñando con mil reproches.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
sin sueño, ¡que derroche!
con paz que resulta escasa.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
sin un mínimo roce,
mi alma no te abraza,
el amor me desconoce,
el dolor me traspasa
a partir de las doce.
Más el alba vencerá,
el carbón será diamante,
la luna de nuevo dormirá
y el sol brillará rutilante
porque la noche siempre pasa,
aunque pase lenta la noche.
la noche siempre pasa
bajo el techo de mi casa
sin que mis párpados abrochen.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
como ese cuplé de comparsa
disfrazado de fantoche.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
los sentidos no descansan
soñando con mil reproches.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
sin sueño, ¡que derroche!
con paz que resulta escasa.
Pasa lenta la noche,
la noche siempre pasa
sin un mínimo roce,
mi alma no te abraza,
el amor me desconoce,
el dolor me traspasa
a partir de las doce.
Más el alba vencerá,
el carbón será diamante,
la luna de nuevo dormirá
y el sol brillará rutilante
porque la noche siempre pasa,
aunque pase lenta la noche.
miércoles, 11 de diciembre de 2019
NACENCIA.
Este poema no es mío, lo he encontrado escrito en una libreta vieja colgada de una pared del Mesón Las Migas de Sevilla, me ha parecido tan bello y curioso que lo transcribo para que lo leáis y veáis la foto.
Nacencia, poema en castúo (dialecto extremeño).
Por cierto, nacencia es el nacimiento, tanto de mieses, como flores, como bebés.
Y dice así...
A bocanás el aire nos traía
los ruíos de allá lejos,
y el toque d´oración de las campanas
de l´iglesia del pueblo.
Íbamos dambos juntos, en la burra,
por el camino nuevo;
mi mujé, my malita,
suspirando y gimiendo.
Bandás de gorriatos montesinos
volaban, chirriando, por el cielo,
y volaban pal sol, qu´en los canchales
daba relumbres d´espejuelos.
Los grillos y las ranas
cantaban a lo lejos,
y cantaban tamién los colorines
sobre las jaras y los brezos;
y, roando, roando, de las sierras
llegaba el dolondón de los cencerros.
¡Qué tarde más bonita!
¡Qué anochecer más güeno!
Nacencia, poema en castúo (dialecto extremeño).
Por cierto, nacencia es el nacimiento, tanto de mieses, como flores, como bebés.
Y dice así...
A bocanás el aire nos traía
los ruíos de allá lejos,
y el toque d´oración de las campanas
de l´iglesia del pueblo.
Íbamos dambos juntos, en la burra,
por el camino nuevo;
mi mujé, my malita,
suspirando y gimiendo.
Bandás de gorriatos montesinos
volaban, chirriando, por el cielo,
y volaban pal sol, qu´en los canchales
daba relumbres d´espejuelos.
Los grillos y las ranas
cantaban a lo lejos,
y cantaban tamién los colorines
sobre las jaras y los brezos;
y, roando, roando, de las sierras
llegaba el dolondón de los cencerros.
¡Qué tarde más bonita!
¡Qué anochecer más güeno!
jueves, 5 de diciembre de 2019
BETH LEHEM.
¡Oh Belén de blanca espuma!
A este dulce nombre atiendes,
incienso y mirra desprendes
allá por la loma, en las dunas.
¡Oh Belén de regia cuna!
Miras tú apasionadamente
a tanta, tanta, tanta gente
que nos abocas a la locura.
!Oh Belén dormido en la bruma!
En el siglo I despiertes
con escritos benevolentes
detallados en tus runas.
Tu aroma inunda y perfuma:
al felón Rey inconsciente,
a la Roma maldita que tortura
y al Gran Sanedrín viviente.
Escribes la historia con la pluma
de los bodegueros pacientes,
de costureras que abruman,
de los alfareros más pudientes,
de cataratas que rezuman
dulces ríos de aguas ardientes.
De panaderas morunas
de pescaderas sedentes,
de un zelote sin fortuna,
del pordiosero invidente,
de una guardia bien machuna
con la muralla presente.
Un cambista con tribuna,
bailarinas excelentes,
mercaderes en la laguna,
enjuiciando firmemente
sin violencia alguna.
Hay animales presentes
con olivos de aceitunas
y una estrella iridiscente
que casi apaga a la luna.
Un portal prominente,
un gran buey y una mula,
unos magos de Oriente,
José, María y el durmiente
Niño Dios que está en la cuna.
¡Oh Belén de blanca espuma!
Realmente eres consciente
que a mi Sanlúcar abrumas
con esa representación elocuente
que en San Pedro hoy reúna
al grandioso Belén viviente.
(c) José Manuel Bou Aguilar/ Belén viviente 2019.
A este dulce nombre atiendes,
incienso y mirra desprendes
allá por la loma, en las dunas.
¡Oh Belén de regia cuna!
Miras tú apasionadamente
a tanta, tanta, tanta gente
que nos abocas a la locura.
!Oh Belén dormido en la bruma!
En el siglo I despiertes
con escritos benevolentes
detallados en tus runas.
Tu aroma inunda y perfuma:
al felón Rey inconsciente,
a la Roma maldita que tortura
y al Gran Sanedrín viviente.
Escribes la historia con la pluma
de los bodegueros pacientes,
de costureras que abruman,
de los alfareros más pudientes,
de cataratas que rezuman
dulces ríos de aguas ardientes.
De panaderas morunas
de pescaderas sedentes,
de un zelote sin fortuna,
del pordiosero invidente,
de una guardia bien machuna
con la muralla presente.
Un cambista con tribuna,
bailarinas excelentes,
mercaderes en la laguna,
enjuiciando firmemente
sin violencia alguna.
Hay animales presentes
con olivos de aceitunas
y una estrella iridiscente
que casi apaga a la luna.
Un portal prominente,
un gran buey y una mula,
unos magos de Oriente,
José, María y el durmiente
Niño Dios que está en la cuna.
¡Oh Belén de blanca espuma!
Realmente eres consciente
que a mi Sanlúcar abrumas
con esa representación elocuente
que en San Pedro hoy reúna
al grandioso Belén viviente.
(c) José Manuel Bou Aguilar/ Belén viviente 2019.
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