Desde los tiempos más remotos
si se atisbaba la oscuridad,
la derrocaba tu claridad
y esa dulce luz de tus ojos.
Siempre los miro de reojo
buscando tu fiel maternidad,
porque es mi gran debilidad
esa dulce luz de tus ojos.
De mi vanidad me deshojo
y me alimento de tu humildad,
pues es inmensa la caridad
de esa dulce luz de tus ojos.
Esa dulce luz de tus ojos,
esa tu mirada celestial
que prevalece en los años
como tu magna maternidad;
esa dulce luz de tus ojos
si no la hallo, es mi orfandad,
mas si te miro, la recojo
como desde mi temprana edad;
esa dulce luz de tus ojos
ha abierto un año jubilar,
por lo que ya no habrá cerrojos
para rezarte, ¡Oh Soledad!.
Si alguien la vuelve a ver, dígale que nunca dejé de escribirle, aunque mi alma se haya quedado sin tinta.
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sábado, 23 de febrero de 2019
PERLAS DE AGUA Y SOL.
Arribó
un día la fiebre arrocera
a la
Puebla del Río y a la Isla;
navegó
por siempre en la marisma
como
bou de la lejana Albufera.
Graznidos
de garzas y cigüeñas,
compás
“pa” jornaleros con carisma,
entregando
ahí su vida entera
en
los días y noches de cosecha.
El
agua engendró una mañana
a mil
brotes verdes que nacían
anhelando
el sol de alba temprana;
diminutas
perlas que florecían
respirando
el agua de Doñana
como
sudor íntegro del día a día.
jueves, 7 de febrero de 2019
BENDITA.
Bendita
luz con que sueña la luna
“pa”
diseños y puntadas errantes,
fuente
desbordada de mil volantes…
Bendita
Remedios, la de tu cuna.
Bendita
mano que sueña costuras
con
flores, cielo y pureza triunfantes,
perfume
de besos de dos amantes…
Bendita
Esperanza, luz y locura.
Pero ella, de todas la más bendita,
dulce, guapa, fina, elegante,
te meció, y te educó, ¡Oh bendita!;
puntadas para su alma besarle,
en tu desfile de SIMOF: ¡Bendita!
¡Bendita Carmen!; ¡tu bendita madre!
domingo, 3 de febrero de 2019
ALAS DE MARIPOSA.
Como zurita deseosa
de colores irisados
me presumo abrazado
por tus alas de mariposa.
De placeres, dadivosa
con unos besos rezagados
sobrevuelas el estrado
con tus alas de mariposa.
Un altar cual una Diosa
de un Olimpo dorado
que se asoma dibujado
a tus alas de mariposa.
Con tu figura garbosa,
con tu perfume rosado,
con esa pasión alevosa
de un corazón encarnado;
una mirada amorosa
de ojos iluminados
tras tu ascenso, gozosa
en vuelo aleteado
de tus alas de mariposa;
el óbito acelerado
de una oruga dolosa
no es más que ese parto
de una linda mariposa.
de colores irisados
me presumo abrazado
por tus alas de mariposa.
De placeres, dadivosa
con unos besos rezagados
sobrevuelas el estrado
con tus alas de mariposa.
Un altar cual una Diosa
de un Olimpo dorado
que se asoma dibujado
a tus alas de mariposa.
Con tu figura garbosa,
con tu perfume rosado,
con esa pasión alevosa
de un corazón encarnado;
una mirada amorosa
de ojos iluminados
tras tu ascenso, gozosa
en vuelo aleteado
de tus alas de mariposa;
el óbito acelerado
de una oruga dolosa
no es más que ese parto
de una linda mariposa.
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